PARTO VAGINAL DESPUES DE CESAREA EN MEXICO




Mexico es el Pais con la Tasa más alta en cesárea del Mundo y la Nación con mas baja lactancia materna de toda America Latina.

En 12 años se han incrementado los partos por cesárea en un 50.3%, además de que casi todas las entidades federativas, a excepción de Chiapas y Oaxaca, rebasan el límite máximo recomendado de este tipo de partos, según los últimos datos que arrojo la Encuesta Nacional de Salud elaborada por la Secretaría de Salud.


“En el año 2000 había un porcentaje de 29.9 nacimientos por cesárea en mujeres de entre 20 y 49 años de edad, pero en 2012 el porcentaje se elevó a 45.2%. Actualmente poco menos de un millón de los nacimientos anuales podrían estarse dando por medio de intervención quirúrgica”


En cuanto, a la lactancia materna el 85.6% de las mujeres no amantan a su hijos, lo que significa que sólo el 14.4% lo hace de forma exclusiva durante los primeros meses de vida

Varios estudios sugieren que los médicos podrían estar realizando demasiadas cesáreas por costumbre, conveniencia o preocupación sobre las demandas, más que por necesidad médica.

Indican que el nacimiento quirúrgico es seguro, pero generalmente conlleva a más riesgos de salud y gastos; si una mujer tiene una cesárea una vez, también aumenta las probabilidades de que necesite otra si se embaraza de nuevo.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que las cesáreas son indispensables en sólo 10 o 15% de los partos; sin embargo a nivel mundial se efectúan aproximadamente 18.5 millones de cesáreas anuales, de las cuales la mitad son consideradas innecesarias. 

La organización resaltó que México se sitúa en el cuarto lugar, después de China, Brasil y EU, con el mayor número de cesáreas innecesarias.

Y después de toda esta explicación al respecto en las tasas de cesárea que hay en Mexico, os voy a brindar un poquito de luz ha aquellas mujeres que buscáis ayuda o un profesional que os respete.


GRUPOS DE APOYO A LA MUJER CON CESAREA EN FACEBOOK:

  • Florecer desde la cicatriz (sanar la cesárea)
           https://www.facebook.com/florecerdesdelacicatriz/
  • Asociación Mexicana de Parteria (comparten información sobre en que Estados de la Republica hay parteras)
          https://www.facebook.com/asociacionmexicanaparteria/


Hay ginecólogos PRO PARTO HUMANIZADO en muchas partes del Pais, son pocos, pero algo se va logrando.

En Ciudad de Mexico esta el Hospital BITE (privado) que es respetuoso y en él atiende el Ginecólogo Dr. Lira.

En la Sanidad Publica de momento no hay nada.



¿SANIDAD PUBLICA O PRIVADA?





En este post vamos a hablar que elegir en nuestro parto, si sanidad privada o publica.

Os voy a dar un poco de información sobre ambas, para que podáis decidir, si tenéis dudas a la hora de elegir o llevar vuestro embarazo.

Yo por mis experiencias, a día de hoy me quedo con la publica, pero bueno con la información en la mano cada una decide lo que cree mejor.


Sanidad Pública

A la hora de decidir, es importante que tengas en consideración si se trata o no de un Hospital Universitario. En teoría, todo el personal médico debería presentarse, pedirte permiso para hacerte cualquier tipo de exploración y explicarte en qué consisten los procedimientos y/o medicamentos que pretenden administrarte (con qué objeto te los dan, cuáles son sus inconvenientes y ofrecerte otras alternativas, en caso de que las hubieran), pudiendo tú en todo caso negarte a recibirlos si así lo consideras oportuno. 

Esto es válido también para los estudiantes de un Hospital Universitario, pero la realidad es que muchas veces las parturientas somos usadas como “objeto de estudio” sin nuestro conocimiento ni consentimiento, y nos encontramos con varios estudiantes, que en el mejor de los casos se limitan a observarnos y en el peor de ellos se dedican a hacer prácticas.  

En el parto un factor especialmente importante es la intimidad, una mujer rodeada de varios desconocidos ve mermada su capacidad de dar a luz, el proceso se dificulta. Una opción para aumentar las probabilidades de contar con una atención de calidad en el parto es presentar con antelación un Plan de Parto personalizado.


Sanidad Privada

Cuando acudimos a la sanidad privada para el seguimiento del embarazo y la atención al parto, estamos acudiendo a la consulta de un ginecólogo/a. Será él o ella quien haga el seguimiento del embarazo y será él o alguien de su equipo, si forma parte de uno, quien te atienda el día del parto.
Una posible ventaja de la sanidad privada frente a la pública es, por tanto, que sabemos que profesional nos atenderá con toda o bastante probabilidad el día del parto. 

Como decimos, depende de cada caso, pues hay casos en los que el ginecólogo trabaja solo y otros en los que forma parte de un equipo y éste puede funcionar por turnos. 

En principio cuando acudimos a una consulta privada, podemos preguntar durante el embarazo las cuestiones que nos interesen sobre su forma de atender el parto y decidir si queremos que sea él el profesional que nos atienda el parto, o, por el contrario, cambiar de profesional. 

Es importante que te hagas un guión, para no dejar de plantear ninguna duda, para orientarte sobre la forma de hacerlo.

Pero esa atención "personalizada" entraña un riesgo, si es un profesional determinado quién nos va a atender el parto, cabe la posibilidad de que su presencia ese día esté asegurada mediante una inducción del parto o una programación de cesárea

Averigua si es esa la práctica habitual de ese profesional, preguntándole directamente y hablando con otras mujeres a las que haya atendido. 

Es conveniente tener en cuenta que en ocasiones la práctica de inducir o programar a conveniencia se manifiesta abiertamente, y otras en las que no, si no que se esgrimen argumentos para "convencer" a la mujer de que existe una razón médica real para la inducción del parto o la programación de cesárea sin que dicha motivación exista, siendo el motivo real la conveniencia de ajustar el día del parto a su agenda.


"La práctica de cesáreas en la sanidad privada”

La tasa de cesáreas en la sanidad privada es mucho más elevada que en la pública.


Mientras que en la sanidad pública comienza un leve descenso, en la sanidad privada continua en alza

Sobre la privada es muy difícil saber nada a nivel nacional ya que hay muy pocos datos. Sin embargo, según los datos de la Comunidad Valenciana, muestran claramente que en la sanidad privada se realizan más inducciones, partos instrumentales y cesáreas que la sanidad pública.






Los factores que hacen que esto sea así son:

La matrona apenas tiene presencia en las clínicas privadas. No llevan a cabo el seguimiento del embarazo y su papel el día del parto es totalmente secundario: el ginecólogo asume su función. Está comprobado que la mayor presencia del ginecólogo en un parto conlleva un mayor intervencionismo en el mismo, inclusive mayor tasas de cesáreas.

Mayor porcentajes de inducciones, para asegurar la presencia del ginecólogo el día del parto. La inducción del parto en una mujer primeriza aumenta las posibilidades de cesárea.


Mayor rentabilidad económica para el profesional con la cesárea que con el parto vaginal. "El tiempo es oro" y la atención a un parto vaginal requiere del profesional más tiempo por regla general que realizar una cesárea, por tanto aún cobrando lo mismo por cada tipo de parto, para el profesional resulta ventajosa la cesárea porque se puede programar, es más rápida y le supone menos dedicación.



PLAN DE PARTO ¿QUE ES?





Es un documento en el que la mujer puede expresar sus preferencias, necesidades, deseos y expectativas sobre el proceso del parto y el nacimiento. 


Disponer de esta información por escrito será de gran ayuda para el equipo profesional que atiende en el momento del parto, facilitará la comprensión del proceso y la participación activa tanto de la mujer como de su pareja o acompañante, y evitará tener que comunicar sus preferencias el día del parto, momento en que el estado emocional y físico es más vulnerable y la mujer se halla centrada en el proceso vivencial. 


Este documento no sustituye a la información que proporciona el equipo profesional que atiende durante el embarazo (matrona, médico). 

Se puede elaborar un plan de parto y nacimiento en cualquier momento de la gestación, aunque un buen momento son las semanas 28-32

En el momento del parto la gestante podrá modificar cualquiera de las preferencias aquí escritas, según su estado y el desarrollo de los acontecimientos. 

Un plan de parto no tiene como objetivo planificar el desarrollo del parto y nacimiento. 


Si surgen circunstancias imprevisibles, el personal sanitario aconsejará la intervención más oportuna, y la realizará tras informar adecuadamente y pedir el consentimiento



El resto de cuidados y buenas prácticas se seguirán realizando, según las recomendaciones de las guías de evidencia y protocolos, así como de las preferencias expresadas por la mujer en su plan de parto


La necesidad de consentimiento informado está establecida en el art. 4.1 de la Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica. Implica el derecho de los pacientes a conocer «con motivo de cualquier actuación en el ámbito de su salud, toda la información disponible sobre la misma», información que «comprende, como mínimo, la finalidad y la naturaleza de cada intervención, sus riesgos y sus consecuencias». 


La oferta en cuanto a tipos de salas de parto, equipamiento, comodidades, etc., no es igual en todos los hospitales. Si se tiene oportunidad, es bueno visitar previamente el centro al que se acudirá para el parto, informarse sobre sus protocolos y pensar si se tiene alguna preferencia o se quiere hacer alguna petición.




¿QUE ES LO QUE NECESITA LA MUJER CUANDO LLEGA AL HOSPITAL DE PARTO?

En el momento de la admisión en Maternidad es importante recordar que la gestante que no presenta riesgos no es una paciente enferma, aunque se encuentra en un momento de especial vulnerabilidad emocional. Se procurará mantener la intimidad y su derecho a permanecer acompañada de forma ininterrumpida por la persona de su elección, salvo circunstancia clínica justificada que lo impida.

La evolución natural del parto está dirigida por la parte más instintiva del cerebro. Se favorecerá una buena evolución evitando hacer pensar o hablar a la mujer, disponiendo de focos de luz poco intensa o que se pueda graduar, no generando desconfianza, miedo o falta de intimidad, y todo ello con el fin de facilitar que el proceso de parto no se detenga o entorpezca.

Es recomendable el acompañamiento de la mujer durante el preparto, parto y posparto, por una persona de confianza, si ese es su deseo. Si la evolución del parto lo permite, la pareja o acompañante de su elección podrá participar en todo el proceso, ayudada por el personal que le atiende. 

Para garantizar el derecho de la mujer a su intimidad, sólo estarán presentes en el parto las personas necesarias.

La sensación de confianza de la mujer sobre los profesionales que la atienden puede aumentar cuando éstos se presentan e identifican

Hay hospitales que tienen profesionales en formación con capacidad asistencial que actuarán siempre bajo la supervisión necesaria, y con previo conocimiento y autorización de la mujer. En caso de presencia o participación de otras personas se solicitará el consentimiento de la mujer

NO se aconseja la administración de enemas antes o durante el parto. Si en una excepción se indica, se informará del motivo a la mujer y se solicitará su consentimiento. 

NO es necesario el rasurado del vello genital antes del parto. Tampoco es necesario si hay que reparar una episiotomía o desgarro, aunque se puede rasurar o recortar una pequeña zona en ese momento, si esto facilita la sutura. 

Se puede beber agua o zumo durante la dilatación. Consultar al personal sanitario si no es posible por alguna circunstancia.

Hay diversas posturas que se pueden adoptar para el parto (acostada, de pie, en cuclillas, etc.) y varios posibles lugares donde dar a luz (en la cama, taburete, en silla de parto vertical, etc.). En la actualidad no está demostrado cuál es la postura o el lugar más adecuado para facilitar el parto. La elección depende de cada mujer y de sus necesidades o deseos en cada fase del parto. Si hay algún motivo para aconsejar una postura, se le explicará el motivo. 

Se aconseja que la mujer pueda moverse con libertad durante el parto y elija lo que prefiera en cada momento. En caso necesario, el personal sanitario indicará la posición más adecuada para llevarla a cabo. 

Es muy diverso el manejo del dolor durante el parto, así como las posibilidades de tratamiento. Durante la estancia se cuidarán aspectos como la intimidad, un ambiente tranquilo sin frío ni luces intensas, favorecer movilidad y relajación evitando que la mujer sienta miedo y tensión. Esto contribuye a una disminución de la percepción del dolor y por tanto de la necesidad de analgesia, ya que en estas condiciones el cerebro de la mujer produce sustancias analgésicas. Si se necesitan métodos para aliviar el dolor, se pueden ofrecer técnicas no farmacológicas, y si se precisa analgesia farmacológica, preferiblemente vía epidural. 

Debe existir una justificación para realizar cualquier intervención, control o administración de medicación durante un parto. Por este motivo, en el plan de parto se ofrece una información resumida sobre algunas de estas intervenciones, considerando que sólo se utilizarán en caso de que exista una indicación que lo justifique. 

Durante el parto se debe controlar el estado del bebé. Esto se puede hacer de forma tradicional escuchando los latidos del corazón con una trompetilla (estetoscopio de Pinard) o con aparatos electrónicos que actualmente permiten realizar esta vigilancia de forma más precisa y continua en caso necesario. En el control de un parto que evoluciona normalmente no se requiere estar conectada permanentemente a un monitor, lo que permite una mayor libertad de movimiento y más comodidad. Si se opta por el uso de anestesia epidural será necesario un control más continuado.De ser necesaria una monitorización continua, se puede realizar de forma externa, con un aparato sujeto por correas al abdomen de la mujer. Sólo si hay necesidad se realizará de forma interna por vía vaginal, lo que requiere que la bolsa esté rota y colocar un electrodo en la cabeza del bebé. 

En todos los casos se deben realizar el mínimo número necesario de tactos vaginales para evaluar la evolución del parto por el personal que asiste a la mujer, y siempre pidiendo su consentimiento. En caso de que los realice otro profesional, por razones de consulta o formación, informará y solicitará autorización

NO se administrarán medicamentos (oxitocina u otros) para acelerar el parto por rutina, salvo que exista una indicación para ello. En caso necesario se informará y solicitará el consentimiento de la mujer. 

La canalización de una vía venosa NO es imprescindible en los cuidados de un parto normal. No obstante, si es necesaria se puede mantener sin estar conectada a un sistema de goteo; esto permite una buena movilidad. 

NO es preciso colocar una sonda en la vejiga durante un parto normal. En caso de ser necesario, se informará del motivo, se explicará el procedimiento y se solicitará consentimiento

En general, la bolsa que envuelve y protege al bebé se rompe espontáneamente y NO es necesario hacerlo de forma artificial antes ni durante el parto. Existen situaciones clínicas en que está indicado, en ese caso se informará de los motivos y se solicitará consentimiento previo. 

El esfuerzo de empujar durante la salida del bebé se llama pujo. En un parto normal se debe realizar cuando la mujer siente la necesidad de hacerlo y la dilatación es completa. Empujar en otros momentos y/o de forma continuada NO es necesario NI beneficioso. En algunas situaciones, como bajo los efectos de la anestesia epidural, que produce una disminución de la sensibilidad y del deseo de empujar, puede ser útil que los profesionales le puedan orientar sobre el momento adecuado para empujar. 

La episiotomía es un corte que se practica en el periné. Actualmente NO se considera adecuado realizarla de forma rutinaria, ya que puede tener complicaciones y efectos negativos. Únicamente se realizará en algunas situaciones en las que se precisa facilitar la salida del bebé. 

El contacto piel con piel inmediato e ininterrumpido tras el parto es una práctica beneficiosa e imprescindible tanto para el recién nacido como para la madre. Se debe colocar al bebé en contacto directo piel con piel con la madre al menos las dos primeras horas de vida o durante el tiempo que ella desee. En caso de no ser posible se explicará el motivo. 

El cordón umbilical se corta cuando ya ha dejado de latir, salvo que exista alguna circunstancia justificada que haga necesario seccionarlo antes. 

La leche materna es el alimento ideal durante la crianza para mantener la salud y prevenir infecciones y otras enfermedades en el recién nacido. En caso de haber optado por dar lactancia materna, el inicio debe ser inmediato tras el parto, salvo que el estado de la madre o el bebé no lo permitan. Para ello se colocará al bebé sobre el pecho desnudo de la madre, en contacto piel con piel, dejando que comience a mamar de forma espontánea y sin interferencias innecesarias, durante el tiempo que precise para ello, y con la adecuada supervisión.

Las actuales guías de práctica clínica aconsejan ayudar a la salida de la placenta con masajes e inyección de medicamentos. No obstante, la mujer debe recibir información sobre ventajas e inconvenientes. El alumbramiento espontáneo o fisiológico es una opción si la mujer lo solicita. 

Si el proceso de parto se complica, o se requiere intervención (fórceps, espátula, ventosa o cesárea) desde el inicio por una causa justificada, se respetarán siempre el resto de buenas prácticas que facilitan el óptimo estado de salud de madre y bebé, tales como el acompañamiento continuado, la intimidad, o el contacto inmediato piel con piel tras el nacimiento. 



Todos estos puntos NO todos los hospitales lo permiten, por ello informaos bien a la hora de buscar uno para vuestro parto.


Se puede elegir para el parto, el hospital que quieras aunque no sea el que te corresponda por zona o también puedes ir a otra ciudad a parir, pero siempre deberán trasladarte el historial al nuevo hospital.


Aquí os dejo el enlace al plan de parto del ministerio de salud, aunque también podéis elaborar el vuestro propio y presentarlo en el hospital.


¿CUAL ES EL RIESGO DE ROTURA UTERINA DESPUES DE CESAREA?




Como muchas que tenéis cesárea previa y os preguntáis que riesgo hay de rotura uterina después de ella, aquí os traigo los datos oficiales de varios estudios que se han realizado al respecto.

La cesárea previa implica que la mujer posee una cicatriz en el útero y que por tanto al no estar “intacto” debe ser cuidado de forma especial durante el parto con el fin de minimizar los riesgos de sufrir una rotura de útero durante el proceso de parto. Esto significa que el parto debe intervenirse lo mínimo posible y que todo lo que se ha demostrado importante para reducir el riesgo de complicaciones en un parto normal (ej. evitar inducciones, favorecer la libertad de tiempo y movimiento en dilatación y expulsivo, intimidad…) deben promoverse aún más en un PVDC.

Y entonces, ¿que riesgo de rotura hay?



Es complicado dar un valor concreto porque se ha comprobado que este dato depende de numerosos factores, como el lugar donde transcurre el parto y el tipo de atención recibida, el grado de intervencionismo durante el parto, el tipo de incisión, el período intergestacional o el número de partos vaginales previos. 
Para mujeres con incisión transversal baja que dan a luz en hospital el riesgo oscila entre 0.2 y 1% según los estudios y de si había o no inducción del parto, en cuyo caso el riesgo puede aumentar notablemente llegando incluso hasta el 6%
Se ha comprobado que en entornos en los que se minimiza el intervencionismo durante el parto el riesgo se reduce mucho. Así, en “casa de parto” el riesgo oscila entre 0,02% y 0,2% y hay estudios de parto en casa en los que ni siquiera constatan casos de rotura de útero en su muestra poblacional, aunque son por lo general estudios que implican muestras poblacionales pequeñas y sería necesario realizar estudios más amplios para determinar con mayor exactitud el riesgo de rotura en medios extra-hospitalarios.
Un período entre partos superior o igual a 18 meses, así como el hecho de haber tenido al menos un parto vaginal previo son factores que han demostrado también reducir el riesgo de rotura de útero.
Y después de saber estos datos, ¿con cuantas cesáreas se podría intentar un parto vaginal?
Según un reciente estudio el riesgo de rotura de útero en caso de dos o más cesáreas es sólo ligeramente superior, pero presentan el mismo grado de morbi-mortalidad que los partos con sólo una cesárea previa por lo que no hay motivo para desaconsejar el intento de parto en las madres que lo deseen. 
Por el contrario, los riesgos de hacer una nueva cesárea con un historial previo de varias cesáreas son mucho más elevados que cuando hay una única cesárea, por lo que la importancia de intentar el parto vaginal es más significativa.
En resumen:
  • El riesgo de rotura uterina con cesárea previa con incisión transversal baja, oscila entre el 0,2 y un 1% sin ningún tipo de intervencionismo.
  • Sin embargo en caso de inducción o intervencionismo asciende hasta un 6%.
  • El tiempo que aconsejan de un parto a otro es de 18 meses, ya que hace que el utero este recuperado al 100%.
  • Por tener dos cesáreas previas, el riesgo de rotura uterina solo es ligeramente superior, por lo que no hay motivo para desaconsejar un parto vaginal.
  • Por el contrario los riesgos de hacer una nueva cesárea con cesáreas previas son mucho mas elevados.



MI PARTO VAGINAL DESPUES DE DOS CESAREAS



Bueno hoy os voy a contar, todo lo que me costo luchar mi PARTO VAGINAL DESPUES DE DOS CESAREAS.

SI, habéis oido bien, se puede parir después de dos cesáreas.

Como yo ya sabia que después de las dos cesáreas que llevaba no me iban a dejar parir en los hospitales públicos de mi ciudad, me decante por seguro privado, ya que como iba a ser cesárea por lo menos mi marido podría entrar.

Cuando llevaba 15 semanas de embarazo, empece a investigar, porque sentía que me habían robado mis dos partos anteriores y si en este tenia una pequeña luz quería informarme y lucharlo.

Estuve investigando a través de internet, buscado historias de partos después de varias cesáreas y todo lo que encontraba era que no las habían dejado, que el Utero explota y demás cosas que muchas de las que habéis llegado hasta aquí, habréis leído y oido en muchos sitios.

Yo no me rendí y seguí indagando más y más, hasta que di con la web de EL PARTO ES NUESTRO, allí estaba mi esperanza.

Empece a leer relatos de partos vaginales después de cesáreas y dije: porque yo no voy a poder?

Dentro de la web tienen una lista que se llama APOYOCESAREAS, es una lista de correo electrónico donde muchas mujeres entran a sanar su herida emocional y otras muchas a buscar información sobre si se puede parir.

Emponderada totalmente en mi cuerpo de mujer, empezó mi turismo por ginecólogos privados de mi ciudad. En todos oía lo mismo: sabes que tu utero puede reventar, vas a dejar viudo a tu marido con tres hijos, vas a matar a tu bebé, no puedes pasar de la semana 38 porque si empiezas con contracciones puedes reventar, etc, etc.

Yo sabia que se podía, me había informado mucho y sabia las tasas de rotura uterina que había que son mínimas con respecto a una cesárea previa en la que sí intentan un pvdc.

Seguí en mi búsqueda, hasta que di con un ginecólogo respetuoso que daba clases de haptonomia (técnica de la afectividad llevada al embarazo para tener un parto con menos dolor), él ya no atendía partos pero te derivaba en la semana 38 a otro ginecólogo que trabajaba con él.

Como a mi me querían hacer una cesárea electiva en la semana 38, me deribó en la 36 a este otro ginecólogo, el que después de estudiar bien mi caso y no tener ningún problema para atenderme, me llamo al día siguiente que había decidido que en un hospital privado si ocurre algo no tienen los medios para atenderme (se me cayo el mundo encima)

¿Pero mi sorpresa cual fue? Que era amigo del jefe de paritorios de un hospital publico de mi ciudad (como no lo sabéis yo vivo en Zaragoza y este hospital es el Miguel Servet) y me dijo que fuera hablar con él.

Yo como mujer emponderada allí que me fui, por supuesto.

Estuve hablando muchísimo rato con él, y SIIIII me acepto para parir allí.

Tuve que pedir derivación en mi medico de cabecera allí, dado a que no es mi hospital de referencia y empezaron a hacerme seguimiento por alto riesgo en la semana 36 de embarazo.

Todos los sanitarios que me atendieron me trataban estupendamente, me hicieron firmar el consentimiento informado de parto (cosa que en cesárea no hacen, pero esto ya lo trataremos en otro post).

En la semana 39 + 4, al acostarme, note como que por dentro explotaba algo y me empece a rayar así que me levante al baño a hacer pipí.
Al levantarme note como que me caían unas gotitas y pensé será pis, pero al momento volvió a salir un chorrito y así empece a chorrear.
¡¡¡HABIA ROTO BOLSA!!!!

Avisamos a mi madre para que se quedara con los peques y con calma porque las aguas eran claras, nos dirigimos para el hospital.

Una vez allí, me examinaron las aguas, como eran limpias me subieron a planta a seguir dilatando.

Una vez de 6 ctm, me bajaron ya a dilatación, allí me preguntaron si iba a ponerme epidural, les indique que si pero mas adelante (tenia miedo de que se me relantizasen las contracciones)

Me pusieron las correas para monitorizar al bebé, pero me dejaron estar de pie al lado de la maquina (algún día usaran monitores inalámbricos), cuando ya no pude mas pedí la epidural, pero la verdad que me la pusieron muy flojita solo para aliviar el dolor.

Ya me hicieron estar en la cama, pero yo como podía moverme a pesar de la epidural, me senté a estilo indio ya que era como mas cómoda me sentía.

Después de 12 horas de dilatación por fin estaba en completa, vino la matrona y me dijo que empujara porque mi bebé no estaba encajado y así hice en la primera contracción que me vino empuje y se encajo. En la segunda volví a empujar y ya note su cabeza asomando, así que me llevaron a paritorios.

Una vez allí en un tercer empujón mi bebé nació!!!

HABIA PARIDO!!! HABIA CONSEGUIDO TRAER A MI HIJO AL MUNDO!!! Y EN TRES EMPUJONES!!!

Una vez nació ya no nos separamos, lactancia desde el minuto uno, piel con piel y todas esas cosas que con mis otros dos bebés no me habían dejado hacer.



ME SENTIA LA MUJER MAS FELIZ DEL MUNDO


PD: Se puede parir después de cesáreas, que nos os roben vuestro parto 💙