LITOTOMIA - ¿PORQUE NOS TUMBAN PARA PARIR?






¿Por qué nos tumban para parir?

La sociedad hemos asumido la idea de que las mujeres estando en trabajo de parto, no han de moverse y debemos de estar tumbadas boca arriba para hacerlo. Sin embargo, no sólo podemos movernos cuando estamos de parto, si no que debemos hacerlo.

¿Por qué entonces nos inmovilizan y nos obligan a parir de esta forma? 

Por dos motivos:

  1. Porque si nos movemos dificultamos la monitorización continua de la frecuencia cardiaca del bebé. 
  2. Porque es más laborioso atender a las mujeres si éstas andan de un lado para otro, que si están todas quietas. 

Sin embargo los estudios, dicen que: “la utilización del monitor fetal en partos de bajo riesgo, es en si mismo, un factor medicalizador del parto, ya que aumenta las intervenciones sin mejorar resultados”, por lo que la OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda utilizar procedimientos mas sencillos y menos invasivos cuando son suficientes, de manera que la monitorización no debería ser una excusa para inmovilizarnos en el momento del parto.

La monitorización puede ser intermitente y en los casos en que debiera ser continua, se debería poder realizar mediante dispositivos inalámbricos, que no comprometan la libertad de movimiento de la mujer.

Inconvenientes de la postura horizontal:

La posición de tumbada es, la peor posición para un parto normal y colocar a la mujer en esta postura puede complicar el parto.

Por este motivo, muchas organizaciones internacionales y nacionales promueven que la mujer pueda parir en la posición que desee y que pueda moverse libremente durante el parto.


DIFICULTA LA SALIDA DEL BEBE PARA NACER:
  • El bebé tiene que atravesar la pelvis de la madre, la cual adopta una forma curvada hacia arriba. Por la cual, en la posición tumbada, el recorrido es más largo y en contra de la gravedad. Sin embargo en posición vertical, a cuatro patas o en cuclillas, el canal de parto se acorta y los huesos de la pelvis se abren.
  • En la posición tumbada, los médicos lo que hacen es separar las rodillas de las madres y pedirles que empujen llevando la barbilla hacia el pecho, pero de esta manera los huesos se cierran más.   
   

MAYOR RIESGO DE SUFRIMIENTO FETAL: 
  • En posición horizontal, el útero reposa sobre los vasos sanguíneos que suministran al bebé sangre oxigenada, al quedar comprimidos por el peso, y más aún durante las contracciones, hacen que el riesgo de sufrimiento fetal aumente considerablemente. 
  • Un factor añadido es la epidural, que suele bajar la tensión arterial y reducir el aporte de oxígeno al bebé. De ahí que sea tan frecuente la aparición de episodios de sufrimiento fetal en partos en litotomía y con uso de anestesia, y que finalmente terminan siendo instrumentales o por cesárea. 

INCREMENTO DE EPISOTOMIAS Y DAÑOS DEL PERINE:
  • Las posturas libres en el parto, tienen asociado un menor índice de episiotomías en comparación con la posición de tumbada. Esto no se debe a la posición en si misma, sino al factor humano. Cuando una mujer tiene libertad de movimiento, el sanitario que la atiende tiene menos propensión a realizar episiotomías, bien por la actitud con la que atiende el parto, bien porque es más dificultoso realizarlas en estas condiciones. 
  • En cuanto a los desgarros, si hay posiciones que protegen mucho mas al periné que otras. Las estadísticas confirman que la posición que mayor tasa de perinés intactos presenta es la posición de SIMS o decúbito lateral (tumbada de lado), seguida muy de cerca por la posición a cuatro patas. Las posiciones verticales, ya sean de cuclillas o en la silla de partos, si bien facilitan el descenso (hacen que sea más rápido), y quizás por esto, tienen una mayor tasa de desgarros asociados en comparación con las posiciones laterales o a gatas

AUMENTO DE LA INCOMODIDAD Y DEL DOLOR Y NECESIDAD DEL USO DE EPIDURAL:
  • Una mujer con libertad de movimiento, buscará su comodidad y elegirá siempre la mejor posición: aquella en la que sentirá menos dolor y en la que más fácilmente se va a encajar y va a nacer el bebé. Difícilmente escogerá colocarse boca arriba, con las piernas en alto y colgando, pues esta es la peor postura para el desarrollo del parto. 
  • La inmovilización aumenta la incomodidad y el dolor y lleva a las mujeres a solicitar medios analgésicos. La anestesia epidural es un recurso inestimable para aliviar el dolor, pero no está exenta de riesgos.